«Y LIBRANOS DEL MAL»

 

Aunque la posesión diabólica es un acontecimiento verdadero, no podremos enfocar nuestra mirada sólo en esta acción extraordinaria, sino en un aspecto que está al alcance de todos y que sin más, corremos el riesgo de pasarla por alto sin ponderar con justicia su peligro y su alcance. Me refiero a la situación del pecado y a la tentación.

Caer en tentación, estar en pecado, es abrir la puerta al enemigo para que actúe en nosotros, pues el alma que está en pecado se aleja cada vez más de Dios y por tanto, está en peligro, pues el “diablo como león rugiente anda buscando a quien devorar” (1Pe 5,8).

 

En este blog, te queremos enseñar como liberarnos del peligro diabólico que, siempre está muy escondido y cerca de nosotros. Debemos acrecentar la fe y la oración, de manera que sólo Dios vaya reinando en tu vida y no te dejes llevar por los engaños del «padre de la MENTIRA» que puede ir conduciéndote a tener actitudes o a realizar acciones que aunque parezcan inocentes, en realidad puedan romper tu relación con Dios.

 ROSARIO DE LIBERACIÓN

rosario

Un rosario que nos puede ayudar a ser continuos en la oración, perseverantes; pero sobre todo, para que Dios nos ayude a liberarnos de los recuerdos y sentimientos como el odio, el rencor, la tristeza. Una ayuda para renunciar en un ambiente de oración y en presencia de Jesús de aquello que te lastima desde hace tiempo y  también de aquello que tienes que perdonar a alguien o a ti mismo.

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ROSARIO

DE

LIBERACIÓN 

Las asombrosas historias de 5 santos que lucharon contra los demonios

El mundo espiritual es real y hay una batalla, aunque Satanás y sus demonios rara vez se revelan a la gente común, si atacaron a los Santos

«Revístanse con la armadura de Dios, para que puedan resistir las insidias del demonio. Porque nuestra lucha no es contra enemigos de carne y sangre, sino contra los principados y potestades, contra los soberanos de este mundo de tinieblas, contra los espíritus del mal que habitan en el espacio» (Efesios 6,11-12)

«Sean sobrios y estén siempre alerta, porque su enemigo, el demonio, ronda como un león rugiente, buscando a quién devorar». (1 Pedro 5,8)

El mundo espiritual es real y hay una batalla.

Aunque Satanás y sus demonios rara vez se revelan a la gente común, cuando se trata de aquellos que son fuertes en el Señor como los santos, los demonios a veces aparecen y hacen ataques abiertos.

Por supuesto, Jesús ya ha vencido a Satanás y todas las fuerzas del mal de este mundo. Aunque Satanás continúa buscando almas para llevar al infierno, toda persona que permanece en Jesús no puede ser separada de Dios.

Así que no dejes que estas historias te asusten. Más bien, deja que estas historias sean recordatorios de que Satanás y sus tentaciones de pecado son reales, incluso si no lo ves, como estos santos lo hicieron.

1. San Antonio el Grande: «El león rugía, con el deseo de atacar»

Fue un monje del desierto que vivió entre los siglos III y IV. Sabemos de San Antonio a partir de una biografía escrita por San Atanasio llamada “Vida de San Antonio”. Ésta dice que cuando la gente visitaba a San Antonio en su casa en el desierto, «oían tumultos, muchas voces, y sonidos que parecían del choque de las armas. Por la noche en la montaña aparecían bestias salvajes y el santo combatía contra ellas mediante la oración”.

En una ocasión, San Antonio decidió pasar una noche solo en una gran tumba. Un enorme grupo de demonios descendió sobre él y le atacó el cuerpo. “El diablo lo arañó y el dolor causado fue tan terrible, que le impidió levantarse del suelo y lo dejó sin habla. Afirmó que la tortura había sido tan excesiva, que no hay golpes infligidos por el hombre, que podrían alguna vez causar semejante tormento”.

Al día siguiente, un amigo que le llevaba suministros lo encontró y lo trajo a la aldea más cercana. Pero esa noche, él recuperó la conciencia y le pidió al amigo que lo llevara de nuevo a la tumba. Después de que su amigo lo encerró de nuevo en la tumba, San Antonio gritó: «Aquí estoy yo, Antonio; yo no huyo de tus latigazos, ya que incluso si tú me infliges más dolor, nada me separará del amor de Cristo”.

Los demonios regresaron, y así es como San Atanasio describe lo que sucedió después:

En la noche hicieron un estruendo tal, que la totalidad de ese lugar parecía ser sacudido por un terremoto y como si se rompieran las cuatro paredes de la vivienda, parecía que los demonios entraban a través de ellas, hechos semejantes a bestias y reptiles.

Y el lugar estuvo de repente lleno de formas de leones, osos, leopardos, toros, serpientes, víboras, escorpiones y lobos, y cada uno de ellos se movía de acuerdo a su naturaleza. El león estaba rugiendo, con el deseo de atacar, el toro parecía embestir con sus cuernos, la serpiente se arrastraba buscando un punto de ataque y el lobo gruñía rodeándolo por completo; los ruidos de las apariciones, fueron horribles.

A pesar de que estaba en un terrible dolor, él respondió con valentía a los demonios:

Si ustedes tuviesen algún poder, habría bastado que solo uno de ustedes viniera, pero como Dios los hizo débiles, ustedes quieren aterrorizarme con su gran número y una prueba de su debilidad es que tomen la forma de bestias brutas.

Si son capaces y han recibido, un poder contra mí, ¿por qué retrasan el ataque?; pero si no pueden, ¿por qué molestarme en vano? Por la fe en nuestro Señor que es un sello y un muro de seguridad para nosotros.

De repente, el techo se abrió y una luz brillante llenó la tumba. Los demonios desaparecieron y su dolor cesó. Al darse cuenta de que Dios lo había salvado, él oró:

¿Dónde estabas? ¿Por qué no te apareciste desde el principio para cesar mis dolores?

Y Dios le respondió:

Antonio, yo estaba aquí, pero esperé a ver tu lucha; ya que has perdurado en la fe y no has sido vencido, siempre estaré dispuesto a socorrerte y haré famoso tu nombre en todas partes.

San Atanasio escribe que habiendo oído esto, “Antonio se levantó, rezó, y recibió tal fuerza que él percibía que tenía más poder en su cuerpo que antes. Y era entonces de unos treinta y cinco años”.

2) San Padre Pío: «Estos demonios no dejan de golpearme»

San Padre Pío nacido a finales del siglo XIX, vivió y murió en Italia. Cuando murió en 1968 ya era conocido y venerado en todo el mundo. Un sacerdote santo, hacedor de milagros, y estigmatizado, San Padre Pío también fue atacado regularmente por demonios.

Según el P. Gabriele Amorth, un exorcista líder del Vaticano, «los verdaderos enemigos del Padre Pío eran los demonios que lo asediaban”.

La grande y constante lucha del Padre Pío, durante su vida era en contra de estos enemigos de Dios y de las almas humanas, los demonios que trataban de capturar su alma. Incluso en su juventud, San Padre Pío disfrutaba de increíbles visiones celestiales, pero también sufría ataques demoníacos. Padre Amorth explica:

El diablo se le aparecía como un gato negro feo, o en la forma de un animal verdaderamente repugnante, la intención obvia era llenarlo de terror. Otras veces los demonios vinieron como jóvenes mujeres, desnudas y provocativas, realizando bailes obscenos, para poner a prueba la castidad del joven sacerdote. Pero el Padre Pío sintió su mayor peligro cuando el diablo trató de engañarlo, tomando la forma de uno de sus superiores (su superior provincial o su director espiritual) o en una forma sagrada (el Señor, la Virgen o San Francisco).

Esta última táctica del diablo, en la que aparece como alguien bueno y santo, era un problema particular. Así es como San Padre Pío hacía para discernir una visión:

Se daba cuenta primero de una cierta timidez cuando la Virgen o el Señor se le aparecían, seguido de una sensación de paz cuando la visión terminaba. Por otro lado, cuando era un demonio tomando una forma sagrada provocaba en él una inmediata sensación de alegría y atracción, sustituido después por el remordimiento y la tristeza.

Satanás incluso a veces atacaba a San Padre Pío físicamente. Él describe esto en una carta que escribió a su sacerdote confesor:

Estos demonios no se detienen, incluso me golpean y me hacen caer de la cama, arrancan mi camisa. Pero ahora no me asustan más. Jesús me ama, a menudo me levanta y me pone de nuevo en la cama.

De hecho, si estamos cerca del Señor, no debemos tener ningún miedo de los demonios.

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3. Santa Gema Galgani: «Sus brutales garras»

Santa Gema Galgani era una mística italiana del siglo XIX, que tenía experiencias espirituales increíbles. En una carta a un sacerdote, ella escribió:

Durante los últimos dos días, Jesús me ha estado diciendo después de la Santa Comunión: “Hija mía, muy pronto el diablo desatará una guerra contra ti.” Estas palabras se oyen en mi corazón continuamente. Por favor rece por mi…

Rápidamente se dio cuenta de que la oración era la mejor defensa. En respuesta para ella, Satanás le dio dolores de cabeza violentos con el fin de dificultar el sueño. Su fatiga hizo que orar fuera más difícil, pero ella perseveró:

Cuántos esfuerzos no hace este miserable para que sea imposible que yo ore. Ayer por la tarde trató de matarme y habría tenido éxito si Jesús no viene rápidamente en mi ayuda. Estaba aterrorizada y mantuve la imagen de Jesús en mi mente…

En un momento, mientras ella estaba escribiendo una carta, el diablo «le arrebató la pluma de su mano y rompió el papel y luego la arrastró, agarrándola por el pelo con sus brutales garras, con tal violencia que la tumbó de la mesa.» Ella describe otro ataque en uno de sus escritos:

El demonio se presentó ante mí como un gigante de gran altura y seguía diciéndome «Para ti ya no hay más esperanza de la salvación. Tú estás en mis manos». Le respondí que Dios es misericordioso y por lo tanto no temo nada. Entonces, me dio un duro golpe en la cabeza en un ataque de cólera y dijo «¡maldita seas tú!» Y luego desapareció.

Luego me fui a mi habitación a descansar y lo encontré; comenzó de nuevo a golpearme con una cuerda anudada y quería que yo lo escuchara, le dije que no y él me golpeó aún más fuerte, golpeando mi cabeza violentamente contra el suelo. En un momento determinado, vino a mi mente invocar al Padre de Jesús «Padre Eterno, por medio de la preciosísima sangre de Jesús, líbrame”.

Entonces no sé muy bien lo que pasó. Esa bestia despreciable me arrastró de la cama y me tiró, golpeando mi cabeza contra el suelo con tanta fuerza que me duele todavía. Me quedé sin sentido y permanecí acostada allí hasta que volví en mí, mucho tiempo después. Gracias a Jesús.

Pero ella mantuvo su fe en Jesús, incluso utilizaba el humor contra el diablo. Ella escribió esto a un sacerdote:

Si usted lo hubiera visto, cuando huyó haciendo caras, habría echado a reír, ¡Él es tan feo! …. Pero Jesús me dijo que no tuviera miedo de él.

4. San Juan María Vianney: «Es porque puedo convertir almas al Dios bueno»

San Juan Vianney vivió en Francia en el siglo XIX. Es respetado por su santa obra como sacerdote, es el santo patrón de los sacerdotes. Y también combatió contra el maligno en varias ocasiones.

Una vez, su hermana pasó la noche en su casa adjunta a su iglesia parroquial. Ella se despertó porque escuchaba por sonidos extraños como golpecitos en su pared y mesa, fue a donde San Juan María Vianney, que estaba oyendo confesiones hasta tarde en la noche y él le explicó:

Oh, hija mía, no deberías haber tenido miedo: Es el “Garfio” (su apodo para Satanás). Él no te puede hacer daño. En cuanto a mí, me atormenta en formas diversas. A veces me agarra por los pies y me arrastra por la habitación. Es porque puedo convertir almas para el buen Dios.

En otro ejemplo, San Juan Vianney estaba oyendo confesiones en la iglesia parroquial cuando alguien le informó de que su dormitorio estaba en llamas. ¿Su respuesta?

El “Garfio” está muy enojado. No ha podido atrapar el ave, por lo que ha quemado la jaula, es una buena señal. Tendremos muchos pecadores este día.

5. Santa Teresa de Ávila: «Sus cuernos estaban alrededor del cuello del sacerdote mientras celebraba la misa»

Santa Teresa de Ávila era una mística española del siglo XVI y es honrada hoy como Doctora de la Iglesia, por su increíble visión de la vida espiritual. Y en sus oraciones y meditaciones, tuvo regularmente contacto con el diablo.

Ella describe: «Tiene una forma abominable, su boca era horrible. Su cuerpo parecía provenir de una gran llama” En una ocasión “vio con los ojos del alma dos demonios de aspecto horrible que parecían tener sus cuernos alrededor del cuello de un sacerdote mientras celebraba la misa.”

Sin embargo, incluso para ella, estas manifestaciones visuales eran raras. Ella escribe: «Yo casi nunca lo he visto en forma corporal. A menudo lo he visto sin ninguna forma, como en el tipo de visión que he descrito, en el que no se observa la forma, pero sé que está allí”

¿Sus armas contra estas fuerzas del mal? La oración, la humildad y curiosamente agua bendita, que ella decía por experiencia fue un arma particularmente eficaz.

Tomado de pagina: píldorasdefe.net

EL DEMONIO PROMUEVE LA PROMISCUIDAD

Por su parte el Padre Jeremy Davies, de la diócesis de Westminster de la Iglesia Católica de Inglaterra y Gales, dijo que las perversiones sexuales, así como las prácticas de moda de la Nueva Era pueden abrir la puerta a los espíritus malignos.
Fr. Davies fue nombrado exorcista de la Arquidiócesis de Westminster en 1986 después de un periodo de entrenamiento de cuatro meses en Roma. En 1993 fue co-fundador, con el italiano Padre Gabriele Amorth, de la Asociación Internacional de Exorcistas que ahora cuenta con cientos de miembros en todo el mundo.
Ofreciendo lo que podría ser una explicación para la explosión de la homosexualidad en los últimos años, el P. Davies dijo: “Entre las causas de la homosexualidad hay un factor demoníaco contagioso”.
Y continuó diciendo:
“La promiscuidad heterosexual es una perversión, y las relaciones sexuales, que pertenecen al santuario del amor conyugal, pueden convertirse en un camino no sólo para la enfermedad, sino también por los malos espíritus.
Algunas cosas muy desagradables deben ser mencionadas porque los jóvenes, sobre todo, son vulnerables y debemos hacer lo que podamos para protegerlos y advertirles”, dijo al Catholic Herald .
También dice que satanás es responsable por haber cegado a la mayoría de los humanistas seculares de los
“efectos deshumanizantes de la anticoncepción y el aborto y la fecundación in vitro, de los ‘matrimonios’ homosexuales, de la clonación humana y la vivisección de embriones humanos en la investigación científica.”
El humanismo secular extremo, o“cientificismo ateo”, al que compara con “el satanismo racional”, está llevando a Europa en un peligroso estado de apostasía.
“Sólo por una genuina decisión personal por Cristo y por la Iglesia, alguien puede separarse de ello”.
Fr. Davies, un graduado de Oxford y doctor en medicina, hizo estos comentarios hace años en su libro, titulado Exorcismo: Entendiendo el exorcismo en la Escritura y en la Práctica.

NUEVA ERA

Fr. Davies también advierte contra las denominadas prácticas de la Nueva Era y el ocultismo, así como los ejercicios de “sanación espiritual” derivados de las religiones orientales.
“Drogas blandas, yoga para la relajación, horóscopos sólo por diversión y así sucesivamente son más peligrosos que el extremo más fuerte, ya que son más engañosos y el espíritu maligno trata de hacer su entrada tan discretamente como sea posible”.
“Tengan cuidado con cualquier pretensión de mediar con energías ‘beneficiosas’ (por ejemplo, reiki), cualquiera de los cursos que prometen la paz que Cristo promete (por ejemplo Eneagramas), cualquier terapia alternativa con sus raíces en la religión del este (por ejemplo, la acupuntura).”
“No es necesario concurrir abiertamente a actividades ocultistas tales como sesiones de espiritismo y la brujería, donde hay invitaciones directas al diablo que él acepta con facilidad”.

Tomado de: Foros de la Virgen

¿Cómo

entra

el Diablo

en

nuestras

vidas?

 

Es muy común preguntar al Sacerdote. «Padre me estas haciendo brujería o algún trabajo, nos puede hacer daño?»

Es muy común, también que digan que algún vecino o familiar les ayudo, llevándolos con otro brujo, para que les quiten el trabajo, sin embargo, la realidad es totalmente diferente.

La realidad es que el Diablo, no entra si nosotros no lo permitimos.

Que hacer ante aquellas situaciones, ya sea que alguien nos haga un trabajo o que nosotros mismos abramos de manera voluntaria las puertas al enemigo.

a) En un primer momento; es revisar nuestra conciencia para ser como dice San Pablo «si al revisar mi conciencia no me reclama nada, entonces estoy bien»

b) si algo nos reclama, entonces hacer una excelente Confesión Sacramental, si la persona después de muchos años no se ha confesado, si es posible una Confesión general.

c) posteriormente y de manera regular, acercarse a recibir el Sacramento de la Eucaristía.

d) finalmente tener una vida de oración y de caridad.

Liturgia de las Horas
Santo Rosario y demás Actos de Piedad.
Oración de Reparación
Ya no admitir otras cosas fuera de la Providencia de Dios, como son: las limpias, el yoga, las energías y terapias de sanción, etc.

Conclusión: el Demonio entra, cuando nosotros se lo pedimos, ya sea por el pecado, ya sea por algún tipo de pacto, ya sea por ofrecerse por otro, así que hay que tener cuidado con aquello que pedimos u ofrecemos aunque sea por una buena intención.

Así pues si vivimos una vida de Gracia, el demonio no puede entrar y ningún tipo de trabajo nos odia hacer daño.

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EXAMEN DE CONCIENCIA PARA HACER UNA BUENA CONFESIÓN

No hay mejor Exorcismo que acudir al sacramento de la Reconciliación, donde se elimina toda huella del mal y se imprime la Gracia de Dios. Éste sacramento es lo que nunca debemos descuidar, no podemos poner atención en atemorizarnos por cosas extranormales y pasar por alto la «CONFESIÓN»,  Te ayudamos con este folleto para preparar tu examen de conciencia.